El 6 vuelve a mandar sobre los 11.
Desaparecido, frustrado, fallón, lento... Cualquiera de esos adjetivos podrían definir el inicio de temporada de Jon Erice, piedra angular del centro del campo, y capitán del Oviedo del retorno. Constante, encendido, trabajador, recuperador, vivo, organizador, me atrevería a decir que hasta veloz. Esos son los calificativos que le diría yo, personalmente, al navarro tras el partido de ayer.
Me llamaréis loco, me diréis que no tengo ni idea de fútbol. Bien, el medio hizo, en la tarde de ayer, todas las tareas que todo pivote defensivo tiene que hacer en un partido. Correr, apretar al rival, robarle la pelota y pasársela al compañero de al lado, buscando siempre el pase más fácil para asegurar la posesión tras la recuperación. Después, seguir corriendo y aprovechar los espacios que esa pérdida de balón del rival conlleva. Porque al fin y al cabo, eso es el fútbol, moverse para generar espacios y aprovecharlos después.
![]() |
| Jon Erice, distribuyendo el juego. |
El 6 llevó la tarea a cabo a la perfección, y cuando la sala de máquinas funciona, el reloj marca la misma hora que la Puerta del Sol. El equipo giró al son de la batuta de Jon, pero aquí viene el problema del que se queja la gente: ¿Dónde estuvo el gol? ¿De qué sirve jugar bien si no materializas tus oportunidades? Ese problema, señores, se llama RESULTADISMO, y la receta para curarlo está en los estadios, en las televisiones, viendo fútbol, mucho fútbol. Si Toché hubiera enchufado el uno contra uno que tuvo en la primera parte, otro gallo hubiese cantado. Y mencionando esa ocasión no pretendo señalar a Toché, sino intentar haceros ver que si el Real Oviedo hubiera quedado 1-0, se hubieran sumado 3 puntos, el equipo hubiera jugado como los ángeles, y cometeríamos el error de decir que estamos en la cima del mundo y que vamos a ascender a Primera División. Pues bien, citaré a un hombre racinguista y esportinguista pero no por ello menos buena persona, ni menos trabajadora ni conocedora del deporte que nos concierne, que en paz descanse:
"Ni antes por ganar eramos el Bayer Leverkusen, ni ahora por perder somos la última mierda que cagó Pilatos" - Manolo Preciado.-
Caballeros, somos el Real Oviedo, venimos de jugar 12 años entre Segunda División B y Tercera División. No nos apresuremos, aséntemonos en la categoría, disfrutemos todo lo que no hemos disfrutado durante esta larga espera. Cometamos errores, mejorémoslos, pero si el equipo juega como jugó ayer, las cosas van a ir bien, muy bien y es que no sólo Jon Erice destacó, también lo hicieron Diegui, que se desenvolvió de maravilla en el lateral derecho, Jonathan Vila en el centro del campo y sobre todo David Fernández que, omnipresente, cortó todo balón que pasaba por sus inmediaciones. Esteban también tuvo un par de buenas intervenciones... Todo lo que sea sumar, para un recién ascendido, que sea bienvenido.
#GanarAlNumancia
¡HALA OVIEDO!


No hay comentarios:
Publicar un comentario