Pero para el Real Oviedo, jugar en Mallorca no siempre iba a ser sinónimo de alegrías. En la temporada 2000/2001, la de la inauguración del Nuevo Carlos Tartiere y tras una segunda vuelta desastrosa, en la que los asturianos sólo lograron 8 puntos, se puso fin a una temporada que se preveía exitosa al término de la primera vuelta, y es que, se hablaba incluso de la posibilidad de repetir la hazaña del 91. Enseguida se demostró que no. Tras la fugaz participación en la Copa de la UEFA, los azules coquetearon con el descenso en varias ocasiones, hasta que finalmente se quemaron. Un simulacro de partido entre la Real Sociedad y el Osasuna, envió al Real Oviedo a Segunda División. Aquello no era excusa. Como mencionó 'el Chino' Losada en una entrevista nada más aterrizar en Ranón el conjunto asturiano, el descenso no se produjo por haber perdido en Mallorca, esto viene de toda una temporada. El partido de Son Moix fue un reflejo de lo que hizo el Real Oviedo durante toda la segunda vuelta. Un equipo fallón arriba y blando atrás, sólo sostenido por un buen Esteban.
Vicente Engonga, desde los 11 metros, y un hiperactivo Samuel Eto'o le pusieron las cosas muy dificiles al Oviedo. Oli recortó diferencias pero Ibagaza volvió a poner tierra de por medio. Iván Ania se empeñó en recortar distancias de libre directo y Álvaro Novo sentenció en el descuento. Osasuna había ganado y el Real Oviedo era nuevo equipo de Segunda División. Fue entonces cuando, al finalizar el partido Don Luís Aragonés, que en paz descanse, pronunció su ya tan mítica frase dentro del oviedismo mientras abrazaba a Boris:
"Siempre que ha llovido ha escampado eh, siempre que ha llovido..."
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| Esteban, aún guardameta del Real Oviedo, es consolado por Luís Aragonés tras su descenso a Segunda. |


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